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The University of Seville becomes the epicentre of the historical analysis on the Spanish diaspora with the International Colloquium "Assisting the emigrant is protecting the nation"
Author: Sonia Martín
Openness and gender focus
The congress was inaugurated on June 1 by the Rector of the University of Seville, Dr. Carmen Vargas Macías, together with the authorities of the Faculty and the Department of Economics and Economic History. The inaugural conference, by Dr. Pilar Cagiao Vila, focused on an essential perspective: the women who emigrate, analyzing their individual and collective experiences in the migratory process. This initial approach underlines the intention of the colloquium to go beyond the figures, and deepen the human and social factor of emigration.
During the central days the colloquium was divided into several scientific sessions that addressed attendance from multiple angles. On the second day, the sessions focused on actors and intermediaries, addressing issues such as the social use of Pan-Hispanism in Mexico during the 1920s and the repatriation of citizens after the 1930s crisis.
A highlight was the analysis of trade union networks and international solidarity workers, presented by Dr. Francisco Bernal García, who examined how Spanish workers organized themselves in America between 1900 and 1939. It also explored the work of Catholic institutions in Central and South America, and how migrations have been represented in museums and temporary exhibitions in Spain.
The power of associationism and public policies
On June 3, the attention was shifted towards the action of the migratory communities themselves through the Galician associationism in Buenos Aires, and emblematic cases of beneficence were recalled such as the Spanish Hospital of Buenos Aires, which evolved from a charitable entity to a private hospital of reference. Also included were studies on Spanish immigration in Rio de Janeiro and film production linked to emigration, from Franco’s cinema to the present day.
Regarding public policies, the repatriation of emigrants from Mexico through consulates and the affective dimension of state assistance reflected in publications such as Carta de España were discussed. Unique cases, such as the "Barco Fallero" and the return of Valencian emigrants, provided a detailed overview of assisted return practices.

Attendees of the colloquium
The colloquium not only constituted a space for debate, but also for the presentation of results. Recent books on Canarian mutualism in Argentina and on the relationship between state and nation in contemporary emigration were published. In addition, the podcast "Uprooting" was presented, an initiative of knowledge transfer between the university and society. The cultural component was reinforced with a Cinema Forum on the documentary Mes amis espagnols, which was attended by its director, the Swiss filmmaker Adrien Bordone.
The event ended with a day at the Museum of Autonomy of Andalusia. The attendees made a guided visit to the exhibition "Graphic memory of emigration and the return of Andalusia", and participated in a final round table that served as a balance on the history and memory of this phenomenon that marked so many Andalusian and Spanish families. Among the researchers present at the University of Seville on the occasion of this international congress, it is worth mentioning Luis Calvo Salgado, from the University of Zurich; María José Fernández Vicente, from the University of Bretagne Occidentale (France); Yvette Santos, from the University Nova de Lisboa (Portugal); Emilio Redondo, from the UCM; Alejandro Fernández, from the National University of Luján (Argentina) and Erica Sarmiento da Silva, from the Universidad do Estado de Río de Janeiro (Argentina).
Earthquake in Venezuela
This catastrophe has hit a country historically linked to Spain, where one of the largest communities of Spaniards resides abroad, with special severity. Today, that link translates into shared pain. We deeply regret the loss of human lives and convey our affection and closeness to all affected families.
In particular, we want to remember the Spanish people who died and disappeared, including Isabel Jara Noda, delegate of the government of the Canary Islands in that country, as well as those who remain injured or continue to be sought. Their situation challenges us as a society and reinforces the commitment to accompany and not leave behind our citizens abroad.
At times like these, the importance of solidarity, international cooperation and coordinated action by public services, especially the consular network, which works on the ground to care for those affected, becomes visible.
From Carta de España, as a publication at the service of Spanish citizens abroad, we also want to value the strength of the Spanish community in Venezuela, its capacity for resistance and its associative fabric that, once again, is helping to provide support to those who need it most.
We join the mourning of the Venezuelan people and reiterate our support for all those affected, in the conviction that the collective response, inside and outside Venezuela, will help move towards recovery.
Entrevista al bailarín Josué Ullate
Por Sonia Martín
Josué Ullate, el talento español en el Universo de Béjart
A pesar de las exigencias de trabajar en una compañía de danza tan prestigiosa como la del mítico maestro Maurice Béjart y la soledad que supone vivir en el extranjero, el joven y talentoso bailarín, Josué Ullate, está disfrutando de su experiencia en Suiza y atesorando grandes momentos. Acompañado por su inseparable perro Rolo, reflexiona para Carta de España sobre su existencia llena de luces y sombras, su carrera artística y su anhelo por volver a su país, en cuanto se retire, para vivir en el campo.
¿Quién es Josué Ullate?
En primer lugar, soy bailarín. Llevo bailando desde los 10 años y ahora tengo treinta y dos. Nací en Madrid y he tenido una vida bastante movida, aunque no me quejo. La danza supuso para mí un cambio brutal. De niño estuve en dos centros de acogida con mis hermanos; mi infancia fue complicada, y a través de la Fundación Víctor Ullate, que iba buscando talentos por los centros de acogida, conocí la danza y, después, se convirtió en mi padre y me adoptó. Mi vida cambió completamente al aparecer este señor. Me hizo una prueba y fue cuando conocí el baile. Él vio en mí unas cualidades que le gustaron y mi vida tomó un rumbo totalmente distinto. Iba a clases tres veces por semana al principio. Sinceramente, empecé con esto porque quería salir del centro y ver otras cosas y no era porque a mí me llamara la atención el baile, era simplemente la emoción de salir del centro. Pero se me empezó a dar bien. Fue un cambio crucial con respecto a lo que podría haber sido mi vida.
A pesar de ser muy joven todavía, has tenido una carrera profesional muy destacable.
Es verdad que la danza me ha hecho conocer cosas increíbles, sitios espectaculares. He viajado una barbaridad gracias a esta profesión. Y he trabajado ya en varios países, en Austria y ahora en Suiza, después de haber formado parte de la Compañía Nacional de España. He tenido la posibilidad de bailar en teatros que nunca me hubiese imaginado Por ejemplo, en el Bolshoi, que es uno de los teatros más importantes del mundo y al verme allí, pensaba, "Madre mía, pero ¿qué hago yo aquí?" Hay partes de la danza que me encantan, me enamoran, porque también es como una vía de escape a la hora de poder exorcizar los sentimientos y expresarlos.

¿Cómo es estar en la compañía de Maurice Béjart, una de las más importantes del mundo y poder interpretar sus obrase?
La verdad es que la compañía me encanta, es una maravilla. El repertorio de Maurice es alucinante. Además, es algo que me resulta muy cercano a lo que estuve bailando en la compañía de Víctor. Ullate, donde trabajé durante diez años. Béjart su maestro y Víctor cogió mucho de él en sus coreografías. Los estudios de danza aquí son espectaculares, parece una casita acogedora. Ha pasado mucha gente por aquí, desde Jorge Don, entre otros muchos. En la audición disfruté mucho.
Te cogieron y te viniste aquí. ¿Qué tal la vida en Lausanne?
Ha sido necesario un periodo de adaptación, porque hay algunas diferencias con España. Echo de menos la calidez, y no me refiero tanto al clima, sino al ambiente. A las 17h30 salgo a pasear al perro y no hay nadie. Y me pregunto: ¿Dónde está la gente? También hay que acostumbrarse a los horarios de trabajo, de las tiendas. Por ejemplo, es difícil encontrar una tienda abierta cuando sales de trabajar, a las 18h30 o a las 19h. No te da tiempo a hacer la compra. Te tienes que organizar de una forma totalmente diferente.
En Suiza la gente vive quizá más hacia dentro.
Creo que en general sí, pero es cierto que aquí en Lausanne, tengo que decir que, según se acerca el buen tiempo la gente empieza a florecer más, y las calles se llenan de vida.
¿Qué diferencias ves tú entre trabajar en una compañía en España y trabajar en una compañía en Suiza, tan internacional como ésta?
Aquí se trabaja mucho más intensamente. Hablo desde mi experiencia también. Los horarios en la compañía nacional eran un lujo, porque empezamos a las 10:15 y a las 16:15 estábamos fuera. Tenías toda la tarde y prácticamente casi todos los fines de semana libres, salvo durante las giras. En esta compañía, trabajamos muchísimo, porque aunque empezamos un poquito más tarde, a las 11:15, no sales hasta siete de la tarde, especialmente cuando hay un periodo de creación, el ritmo de trabajo es espectacular. Y solo un día libre a la semana, día y medio, los domingos y el lunes que empezamos a la una y media. Y tenemos muchos más espectáculos. Es un ritmo de trabajo muy intenso. Solo paramos cuando llegan las vacaciones, en Navidades y en verano.
Imagino que tus compañeros dentro de la compañía, son de nacionalidades muy dispares, ¿no?
Sí, hay de todo: japoneses, coreanas, italianos, franceses, españoles también. Hay de todas partes. Es un clima muy internacional.
¿En qué países habéis estado ya de gira?
Hemos ido a Grecia, Francia, por aquí en Suiza, en Zúrich. También en Viena, Estambul, un mes entero por Francia, París, Burdeos, Estrasburgo. Luego a Seúl, Corea y se están añadiendo nuevas fechas y nuevos sitios a la gira.
Entonces, durante las giras, el aeropuerto se convierte un poco en vuestra segunda casa, ¿no?
Sí, completamente, es tremendo, todo el día con la maleta a cuestas.
¿Qué sueles llevar en tu maleta?
Normalmente llevo el equipo mínimo de un bailarín. Depende también de cuánto tiempo dure la gira. Siempre que hago la maleta, lo primero por lo que empiezo es la ropa de baile, porque me acuerdo que una vez se me olvidó algo y lo pasé fatal. Cuando hago la maleta siempre le doy prioridad a la ropa que voy a utilizar para bailar; la divido en dos, digo, "Vale, esta parte, solo para la ropa de baile y el maquillaje, evidentemente, y todo lo que vaya a necesitar para las actuaciones. Por otro lado, la ropa de calle, que como luego solemos estar casi todo el día en el teatro, es lo que menos llevo.
¿Y qué haces con Rolo cuando te vas de gira?
Pues esto, mira, lo estoy solucionando ahora, porque me vine sin ningún plan. Pensé: "Me lo traigo, porque este animal para mí lo es todo, sinceramente”. Primero pasé aquí cuatro meses sin él porque la primera vez que me vine no tenía casa y no conocía a nadie. Ahora, en la compañía hay un técnico de sonido que antes trabajaba cuidando perros y era bailarín, ahora lo han contratado de técnico y me ha dicho que cuando nos vayamos de gira él se hace cargo de Rolo.
La danza es como un lenguaje universal, trasciende fronteras y va más allá de todo lenguaje.
Sí, así es. Muchas veces el ser humano empieza a bailar antes de hablar. La danza es una forma de expresión. Para mí, ha estado conectada también, desgraciadamente a ciertos eventos de mi vida que han sido muy desagradables y por eso a veces me ha costado mucho ver lo maravillosa que es la danza, porque es como cualquier arte, es como mirar un cuadro en movimiento. A veces tiene ese punto malo como supongo pasa en todas las profesiones, pero hay mucho ego. Mucha gente que no ha podido llegar a lo que quería o no ha sido tratada con respeto y más tarde, vierten sus frustraciones e inseguridades en los demás, desgraciadamente.
¿Y tú crees que en este mundo en el que prima la inmediatez y el mínimo esfuerzo, ¿cómo crees que encaja la danza en esta sociedad si es precisamente todo lo contrario?
Esa es una buena pregunta, la verdad. A ver, yo creo que en esta vida todo necesita, si quieres dedicarte a algo y hacerlo bien, una dedicación y un enfoque constante, ¿no? Es una profesión que no solo te exige físicamente, sino mentalmente también muchísimo. Las nuevas generaciones ahora tienen muchísima información al alcance de la mano y creo que eso se convierte en un arma de doble filo… por una parte, es genial poder acceder a tanta información de manera tan rápida, pero por la otra, está creando un mundo de falsas apariencias y una falsa ilusión de que conseguir lo que quieres es algo fácil, lo cual creo que puede hacer que se creen expectativas muy alejadas de lo que supone la realidad a la hora de alcanzar tus objetivos y metas personales.

¿Qué haces en tu tiempo libre, Josué?
Me gusta leer, pasear con Rolo y tomarme algo en alguna terraza con él, escribir. Me gustan los videojuegos y sobre todo, pensar… pensar continuamente en cuál será mi próximo paso después de los escenarios.
¿Con qué sueñas y cómo te ves en el futuro?
Mi sueño ahora es seguir bailando y en un tiempo, terminar mi carrera bailarín, habiendo disfrutando al máximo y, en algún momento, me gustaría tener mi escuela. La verdad es que aquí tengo tiempo de pensar en muchas cosas. Cuando uno está solo y lejos de su país, se le ocurren de repente muchas ideas. Pero a parte de mi profesión, mi sueño es tener una casita en el campo, en un pueblo de la Sierra, de Segovia o algún sitio parecido, y vivir en paz, cerca de mi familia. No sueño con grandes cosas. Ese es mi sueño.
¿En algún momento te ves volviendo a España entonces?
Sí, 100%. Yo quiero volver a mi país. Esto lo tengo clarísimo. Es dónde está mi familia y es donde quiero estar. En la vida, nunca se sabe, luego de repente pasan cosas y todo se da la vuelta, pero mi plan es volver a España.
Por Sonia Martín
Entrevista a ROBERTO CARLOS, exfutbolista, embajador de la Fundación Real Madrid
Por Miguel Núñez Bello
La necesidad de migrar. La narrativa del sacrificio. Aprender a vivir y jugar al fútbol al mismo tiempo. Brasil, década de los ochenta. El panorama migratoria cambia. Un país de inmigración revierte la tendencia. Atrás quedan años -entre 1908 y 1926 -en los que llegaron más de 152.000 españoles. El deporte no es ajeno. La migración deportiva es un hecho. Y la historia de Roberto Carlos encaja en el proceso. Sus primeras botas fueron las de un caficultor más, ayudando a su padre en el tractor para la fertilización y nutrición de los cafetos. La evolución de este producto era fundamental en la estructura agrícola. El fútbol era otro retrato. “Brasil es ese país en el que los directores de la funerarias ofrecen ataúdes con los escudos de clubes. Las plataformas petrolíferas están equipadas con campos de fútbol 5 y en el que un club de fútbol puede hacerle a uno parlamentario” se escribía.
El Estado de São Paulo parecía el hogar espiritual de este deporte. Y allí empezó todo. Primero en el modesto Araras, después el União São João y con 19 años en el Atlético Mineiro de gira por Europa… con el equipo suplente, ya que los titulares jugaban la Copa Conmebol. Roberto Carlos destacó en los tres partidos que disputó en España: Logroñés, Athletic de Bilbao y Lleida. “Con este último equipo estuvimos hablando para fichar, pero no me quisieron por bajito”. Pura anécdota para un jugador que ya cotizaba al alza. Su expresión futbolística era meteórica. Tanto como su velocidad – apodado siempre como “el hombre bala”- y disparo. Al regresar a Brasil jugó en el Palmeiras. Sin embargo su traspaso a Europa estaba hecho. Inter de Milán y después la gloria con el Real Madrid. Convertido en leyenda blanca aún siguió compitiendo en Turquía, de nuevo en Brasil y en Rusia. Y en un último regreso, al Real Madrid como embajador del club. Lleva 28 años en España. “Soy un español más”, comparte con orgullo el recuerdo del 2 de agosto de 2005 cuando juró la Constitución.
Roberto Carlos llega a la entrevista para Carta de España marcando terreno.Conoce la revista y se adelanta a la pregunta. “Estrategia” ( risas)
“La migración de futbolistas puede verse en términos de avance profesional, pero también en lo personal. Ofrece oportunidades y desafíos según las motivaciones o necesidades. En mi caso indudablemente ha sido enriquecedor porque me ayudó a conformar mi identidad y persona”.
Desde los 11 años que empezaste a trabajar, sabes lo que son las obligaciones y los compromisos, ¿qué responsabilidades se ejercen al ser embajador del Real Madrid CF?
Primero saber muy bien cuál es la historia del club. He tenido la suerte de convivir dentro del campo y conocer la estructura fuera del campo cuando he dejado de jugar. Para ser embajador en el Real Madrid tienes que haber tenido una historia bonita, edificante y haber transmitido a lo largo de esta carrera una serie de valores. No es fácil ser jugador de fútbol, más aún si lo eres de este club o de la selección brasileña. He jugado con los mejores y creo que la sociedad tiene una buena imagen mía. Ahora viajar por todo el mundo contando qué es el Real Madrid es un desempeño maravilloso. Hablar de Puskas, Di Stefano, Gento, es hablar de nuestra historia pero también del fútbol globalmente.
Pensando en tu faceta más futbolística, por tu experiencia, ¿qué valores crees que puedes transmitir desde este cargo?
El mensaje es el mismo. Los valores que transmito en cualquier lugar del mundo son el del respeto, la humildad, ser ejemplo. Cuando era jugador era muy importante aceptar cuando el contrario te gana, de la misma manera que saber celebrar el triunfo, el éxito. Lo más importante del ser humano es la imagen. Desde pequeño he interpretado la vida como un ejercicio de responsabilidad en la que hay que saber manejar muy bien las emociones en este deporte. Cuidar la salud mental cada vez influye más en el deportista, que no deja de ser persona, por supuesto.
Por tu propia historia de vida futbolística, ¿Juventud, Fútbol y Emigración definen una realidad en Brasil que seguirá manteniéndose a lo largo de los años?
El fútbol se sigue manteniendo por la emigración. Hoy en día hay una confusión de países y jugadores de todas partes del mundo.Yo vengo de un país que recibe muy bien a todos los extranjeros que van para Brasil. En la actualidad hay muchísimos argentinos, paraguayos, uruguayos que viven allí y dependen del fútbol. La ciudad de Sao Paulo, a cada barrio que vas hay muchísima gente de todo el mundo. Sin duda alguna el fútbol une las razas, los colores. Y Brasil es un país que históricamente ha acogido con los brazos abiertos a la inmigración. Contribuye además a ser una sociedad mejor y más preparada social y culturalmente, por ejemplo. Son 220 millones de brasileños más los extranjeros.

Roberto Carlos en el campo de fútbol
¿Crees que la manera de prosperar siempre ha sido a través de la emigración en Brasil?
Por supuesto. Yo salí muy joven, con 20 años me fui a Italia. En aquellos años ya se exportaban casi 800 jugadores al año – y según la confederación brasileña de fútbol en 2006 había cerca de 4.000 jugadores brasileños repartidos por todo el mundo- . Las giras de verano y el cierre del mercado en Europa eran dos momentos importantes para cualquier jugador con aspiraciones de crecer.
Como mi historia hay muchas más. El fútbol siempre ha estado en Brasil vinculado a circunstancias sociales, políticas, culturales o religiosas. Y posiciona a cada uno en la sociedad transmitiendo unos valores. Fútbol y emigración están vinculados y han ayudado a comprender y conocer mucho mejor lo que es Brasil.
¿Qué ha tenido más influencia en tu vida, el fútbol sobre la persona o al revés?
Yo creo que más la persona sobre el fútbol. Al revés es muy fácil. El fútbol te enseña mucho. Tú eres una persona y este deporte te va moldeando tu identidad y el sentido de pertenencia a un lugar. Un deporte tan globalizado te permite conocer culturas, idiomas como el inglés, francés, árabe. Fíjate si ha tenido más influencia en mi vida la persona sobre el fútbol que yo he jugado con Pelé en un partido homenaje al Milán, fue lo máximo, aunque fueran unos minutos ( risas)
En esta relación con el Real Madrid, ¿Qué le ha dado Roberto Carlos al club y viceversa?
Yo he intentado dar al club títulos. Y el Real Madrid me ha dado crecimiento como persona y ser humano. Más me ha dado el Real Madrid que lo que he podido dar a esta entidad. Por eso siempre digo que estoy muy agradecido. Me siento un privilegiado.
¿Cómo valoras con el paso del tiempo tu adaptación al Real Madrid, a un contexto social distinto, una ciudad diferente, un fútbol diferente al brasileño e italiano?
Mi adaptación fue muy rápida. Nueve años después de estar en España juré la Constitución Española y obtuve la doble nacionalidad. Todo en la vida es un proceso. La sociedad española, la gente, es muy cariño y cercana. Ahora llevo 28 años viviendo aquí. Cuando me preguntan un lugar para vivir siempre digo que cualquier sitio de España es ideal. Es más, te diré que el momento más complicado fueron los dos meses que pasé en Milán. Sufrí bastante. Cuando llegué a España ya estaba más preparado. Eso no se olvida.
Tus orígenes están en ese fervor de los brasileños por el fútbol, de ahí pasaste a la pasión cultural de los italianos, la intensidad con la que se vive este deporte en Turquía, el sentimiento patriótico de Rusia…¿Cómo definirías el fútbol en España y qué representa para los españoles por tu experiencia?
Cuando se habla del fútbol en España ya no sea hace particularmente por clubes. Ahora la selección española exporta los mejores valores que puede tener una nación en cuanto a unidad, compromiso, talento. Este país es único. Mira que he pasado por infinidad de destinos, un mapa con realidades diversas, muchas incertidumbres, tensiones globales, pero sin duda alguna, aquí tengo de todo, desde seguridad, educación para mis hijos, crecimiento personal para mí…Debo mucho a España.

Roberto Carlos durante la entrevista
La universalidad del Real Madrid traspasa fronteras, es atemporal y transversal a todas las personas del mundo. ¿Qué crees que lleva a niños, jóvenes, a emigrar de sus países de origen (muchas veces localizados en realidades y situaciones muy adversas) hasta aquí?
Muy sencillo. España te da todas las posibilidades para vivir bien. Cualquier niño, me incluyo, tiene el sueño de jugar en el Real Madrid. Ser profesional y jugar en Europa. El fútbol cumple una función muy importante en las aspiraciones deportivas, pero también en lo social como herramienta para brindar asistencia a los más vulnerables, a las familias con falta de recursos, como medio para combatir la marginación.
Hay una estadística de la FIFA de 2021 sobre el desarrollo del talento en el fútbol en el que se indica que el 50% de jugadores de entre 16 y 20 años padecen estrés debido a la dedicación y la presión por llegar al profesionalismo…
Lo que hacemos los ex jugadores que somos FIFA Legends es ayudar y asesorar para el crecimiento correcto de niños y niñas. El desarrollo futbolístico no sólo abarca el deporte de élite sino el deporte de base, el amateur. El talento está en todas las categorías y para comprobarlo hay que estar cerca de la gente y ofrecer una asistencia lo más personalizada posible. Los proyectos de la FIFA en los que colaboramos educan a los jóvenes a no cometer errores. Hay un lema de esta institución que debemos recordar siempre y es el de poner en valor a las personas, la inclusividad y el fútbol.
El fútbol es una herramienta educativa para el desarrollo humano y social. La Fundación Real Madrid tiene un impacto mundial 400.000 beneficiarios anuales a través de 1.438 proyectos en más de 100 países. ¿Cuál te ha marcado más?
Hay proyectos maravillosos en escuelas, hospitales, centros de acogida, de cooperación internacional, culturales. Los orígenes de los futbolistas y el recorrido que hacen marcan una identidad y el sentido de pertenencia del que tanto hemos hablado. De manera personal intento transmitir a los jóvenes que el fútbol es la mejor manera que conozco de crecer, integrarse en la sociedad. En mi caso ha sido ha sido mi vida pero también el motivo por el que emigré a otros países. Abandonar Brasil tan joven no fue fácil. Migrar ayuda a adaptar tu identidad sin olvidar tu origen.
Por último, recuerdo una frase tuya en la que reconocías que Messi era la fantasía y Ronaldo el sacrificio. ¿En qué se deberían fijar los niños?
Creo que más en el sacrificio. El “don” ya lo tienes, pero el sacrificio de llegar y querer ser alguien eso es más complicado. El fútbol, nuestra vida, es como si fuera una escalera. Sólo llegas al último escalón con sacrificio, lo que te permite mirar atrás y comprobar todo lo que has conseguido. Ese valor es el que también identifica a todos los embajadores históricos del Real Madrid. Desde Ronaldo Nazario, Raúl, Zidane…sin honestidad, sinceridad y la alegría de haber vivido el fútbol y pasar una imagen muy positiva al mundo no serían lo que representan ahora.

